El Kringle es, quizás, el símbolo más dulce de la hospitalidad en Estonia. Aunque sus raíces se entrelazan con las tradiciones escandinavas y alemanas (donde «Kringle» significa círculo o corona), los estonios lo han convertido en el corazón de sus celebraciones.
Antiguamente, se horneaba para marcar el final de las cosechas o el solsticio de invierno, representando con su forma circular el ciclo infinito del tiempo y la comunidad. Hoy, esta trenza de canela y nueces es el aroma que te recibe al entrar en cualquier casa de Tallinn cuando buscas refugio del frío báltico.

Kringle
Ingredientes
Para la masa
- 500 g harina de trigo
- 250 ml leche entera tibia
- 20 g levadura fresca o 7 g levadura seca
- 75 g mantequilla fundida pero no caliente
- 1 huevo
- 75 g azúcar
- ¼ cdta cardamomo opcional si te gusta muy aromático
- Una pizca de sal
Para el relleno
- 75 g mantequilla blanda
- 75 g azúcar moreno
- 2 cdtas canela en polvo
- ½ cdta cardamomo
- 50 g nueces picadas
- 30 g pasas
Para pintar
- 1 huevo batido
Elaboración
- Precalienta el horno a 180º C (arriba y abajo, sin ventilador)
- Empezamos por la masa, mezcla la leche tibia con la levadura y 1 cucharada de azúcar. Reposa 10 min hasta que espume
- En un bol grande mezcla harina, cardamomo, sal y el resto del azúcar.Añade el huevo, la mantequilla y la levadura. Amasa 10 minutos hasta obtener una masa suave y elástica
- Forma una bola, tapa y deja reposar 1 hora, hasta que doble su tamaño
- Mientras la masa reposa, mezcla la mantequilla, el azúcar moreno, el cardamomo y la canela que habías preparado para el relleno
- Estira la masa en un rectángulo grande (40 x 30 cm aprox.)
- Unta la masa con el relleno y espolvorea nueces y pasas
- Enrolla y corta el rollo a lo largo en dos tiras. Trénzalas dejando el relleno hacia arriba. Forma una corona
- Coloca en bandeja con papel de horno y deja reposar 30 minutos
- Pinta con huevo batido para que se dore al hornear. Hornea a 180 ºC 25-30 min hasta que esté dorado


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