Hacer un viaje en coche te permite ir totalmente a tu aire, sin la presión de tener un horario cerrado para todo. Nosotros hicimos una ruta en coche de dos semanas por Sudáfrica. Empezamos por Johannesburgo, pasando por las provincias de Mpumalanga, KwaZulu-Natal, Eastern Cape y Western Cape, terminamos en Ciudad del Cabo donde cogimos el vuelo de vuelta a casa.
La comida de por sí ya es una parte muy importante del día, pero claro, con tantas horas al volante, todavía más. No solo para recargar energía o para probar platos de una gastronomía que desconocíamos totalmente, sino porque también era el momento perfecto para sentarnos a hablar de todo lo que estábamos viendo o simplemente para descansar un ratito. Y fue precisamente en los restaurantes donde empezamos a percibir las capas más profundas y fascinantes de Sudáfrica.
Antes de viajar allí, no sabíamos mucho sobre el carácter de los sudafricanos. La sorpresa fue encontrarnos con una calidez humana constante allá donde íbamos, aunque a medida que sumábamos kilómetros notamos matices muy interesantes. Si quieres leer una reflexión más personal sobre la realidad social, las diferencias entre regiones y la calidez de su gente, te lo cuento en el siguiente artículo.
Si algo nos quedó clarísimo en este viaje es que el servicio en la hostelería sudafricana es de diez. Sobre todo en la zona del interior y el este del país, la gente es majísima, súper cálida y te atienden con una sonrisa que da gusto.
Si estás pensando en alquilar un coche y hacer una ruta similar, estos son los 6 sitios donde comimos durante el viaje que realmente nos gustaron y por qué.
Middelburg · Mpumalanga
Ginellis Restaurant

Middelburg es una ciudad que para nosotros fue solo de paso. Si aterrizas en Johannesburgo y coges el coche de alquiler, te queda de camino antes de llegar a la zona de la Panorama Route. Nosotros íbamos conduciendo, se nos hizo la hora de comer y paramos allí sin tener mucha idea. Buscamos en Google Maps, vimos las opiniones de Ginellis y nos lanzamos.
Fue un acierto total. Nos atendió un chico súper atento que estuvo pendiente de nosotros en todo momento, y en el local se respiraba un ambiente muy agradable. Pedimos un plato combinado a la parrilla que venía con varios tipos de carne y sus salsas. Estaba todo buenísimo y fue la mejor forma de empezar a cogerle el gusto al viaje.
Parrilla · de camino a la Ruta Panorama
Graskop · Panorama Route · Mpumalanga
The Glass House Restaurant

A Graskop llegas normalmente después de hacer la Panorama Route. Nosotros esa mañana hicimos el Leopard Trail y fuimos a God’s Window. Para rematar la tarde, el dueño del hotel donde nos quedábamos esa noche nos recomendó ir a Graskop Gorge Lift Co., un sitio al aire libre con tirolinas y puentes colgantes donde pagas entrada según lo que quieras hacer (a nosotros nos pareció muy chulo).
Para cenar terminamos en The Glass House. Es un restaurante que también nos recomendó el dueño del hotel y resulta que es de un amigo suyo, y es uno de los mejores de la zona. Es muy acogedor, parece casi que estás comiendo en la casa de alguien. El dueño tiene un humor peculiar, muy guasón pero muy majo, que te hace sentir cómodo al momento. Al conocer al dueño del restaurante entendimos porque era amigo del dueño del hotel, tienen el mismo humor.
Aquí probamos por primera vez el Bobotie (un plato típico de carne picada especiada con un toque dulzón y huevo por encima, puedes ver la receta aquí) y me pareció que estaba riquísimo. También pedimos rabo de toro (Oxtail). La comida y el trato fueron muy buenos.
Cocina local · tras la Ruta Panorama
Marloth Park · Mpumalanga
Tin Shack Restaurant

Marloth Park es un sitio fascinante. Es una zona residencial pegada al Parque Kruger donde los animales andan sueltos entre las casas. De hecho, fuimos a cenar cuando ya era de noche y por el camino nos cruzamos con varios antílopes y alguna cebra.
Tampoco es que hubiera una lista enorme de restaurantes para elegir en la zona a la hora de cenar, pero Tin Shack fue una muy buena elección. Tienen cocina con marcada influencia de la gastronomía de Mozambique. Cenamos en la terraza y el chico que nos atendió fue muy majo y divertido.
Nos pedimos un chicken wrap (que estaba bien, sin más) y un pescado blanco típico de allí. Nos trajeron una pieza enorme y estaba riquísimo. Comer allí fuera de noche le dio un toque muy chulo al día.
Cocina local con influencia de Mozambique · Marloth Park
Heidelberg · Western Cape
Proeviand Restaurant & Farm Stall

Este fue un restaurante que encontramos por pura casualidad. Llevábamos ya unas cuantas horas conduciendo por la autopista N2 que forma parte de la famosa Garden Route. Eran como las tres de la tarde y teníamos bastante hambre. Vimos la entrada desde la carretera, nos llamó la atención y decidimos parar a probar suerte y fue todo un acierto.
El sitio es muy chulo. Tiene su propio huerto y jardines por fuera, y el restaurante en sí es como una nave industrial decorada con plantas, muebles de madera y un toque vintage.
Pedimos una pizza (tienen horno de piedra) y volvimos a pedir Bobotie. Comer allí tranquilamente nos dio la vida para seguir conduciendo. Además, antes de irnos estuvimos echando un vistazo a los jardines y a la tienda de productos locales que tienen dentro (farm stall), un restaurante muy recomendable.
Cocina local · en la Ruta Jardín
Hermanus · Western Cape
Char’d Grill & Wine Bar
Cuando llegas a Hermanus el viaje cambia totalmente de chip. Es un pueblo costero, con la brisa del mar y un ambiente mucho más relajado.
Estábamos dando un paseo buscando un sitio para comer y nos llamó la atención este local. Aunque es un sitio muy centrado en cortes de carne a la parrilla y vinos, a nosotros ese día nos apetecía algo más rápido y nos pedimos unas hamburguesas. Estaban muy buenas, se notaba que la carne era de calidad. Y como siempre, los camareros nos atendieron de maravilla.
Brasa · en la costa
Ciudad del Cabo · Western Cape
Truth Coffee Roasting
Nuestro viaje terminaba en Ciudad del Cabo. A nosotros nos gusta mucho el café, así que teníamos esta cafetería apuntada para ir en algún momento. Fuimos una tarde a tomar algo después de comer.
El sitio es súper conocido por su decoración steampunk (luz tenue, máquinas antiguas, estilo industrial de época), y la verdad es que por dentro impresiona. Pero más allá de lo bonito que es, había un ambiente muy guay, con grupos de gente jugando a juegos de mesa y muy buen rollo.
El café está realmente rico. Te sirven diferentes tipos y el camarero se toma el tiempo de explicarte la receta y de dónde viene cada café. Fue un sitio genial para sentarnos con calma a hablar del viaje antes de volver a casa.
Cafetería · en Cape Town
Y hasta aquí nuestras seis paradas favoritas. Si algo nos llevamos de este viaje, es que en Sudáfrica da igual que sea un restaurante de carretera o una cafetería, siempre hay una sonrisa detrás. Sin duda, la hospitalidad del país es algo que nos llevamos de este viaje. Ojalá alguno de estos sitios acabe en tu ruta y te sorprenda tanto como a nosotros.
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